Celebrar con Picadas

Algunos aman ser anfitriones, organizar juntadas, invitar amigas/os, pensar en los detalles del encuentro, cuales son los gustos de cada uno de los invitados, elegir la música, armar los espacios, seleccionar meticulosamente las alianzas comida-bebida (una de las más importantes en cualquier evento) …

Todos en algún momento hemos sido parte de un encuentro de este tipo. Para los entusiastas del disfrute culinario o los sibaritas como se suele llamar a quienes celebran la buena comida, un encuentro donde alguien pensó en los detalles, es el Paraíso. Pero no todos tienen la habilidad de gestionarlos.

Una guía para recibir

Por eso, resulta interesante contar con alguna guía que nos ayude a organizar el convite. No es necesario ser expertos, ni servir el mejor de los banquetes, solo con algunos tips y cierta dedicación podemos hacer la diferencia.

En este punto las picadas son siempre un gran aliado. Picadas clásicas, picadas vegetarianas, picadas mixtas resuelven nuestro dilema. Como entrada o como plato único nos permite calcular con mucha certeza las cantidades que serviremos y que todos disfruten de sabores ricos y diversos.

Ayuda comenzar con la mesa armada y con una muestra de snacks o dips que oficien de piqueo. Siempre están los invitados muy puntuales y está bueno poder brindarles algo mientras llega el resto, sin que tengamos toda la comida servida en la mesa.

Podemos comenzar con algunos quesos y frutas frescas y secas, así como agregar vegetales que acompañen. Distribuir platos con los ingredientes en la mesa, bien separados para que puedan servirse cómodamente todos los invitados. Sumar los panes, tostadas o crackers que van a acompañar cada ingrediente, pero reservar siempre algo para reponer más tarde.

Esta bueno poder ofrecer algo a los tempraneros, pero también, conviene reservar nuestras tablas completas para cuando llega la mayor cantidad de invitados. Por eso algunos platitos con una muestra de lo que vendrá nos ayudan en este punto.

Variedad, Texturas y Colores

La gran ventaja de recibir a nuestros invitados con una picada es que todo el trabajo se puede organizar y hacer previamente. Cualquier otra propuesta que nos demande utilizar los fuegos hará que buena parte de nuestra reunión la pasemos en la cocina. De modo que la picada es siempre una gran aliada en estos casos.

Las tablas vienen con un cálculo de máxima y uno de mínima, así que siempre tendremos la oportunidad de manejar la abundancia de nuestra mesa. Y si bien suelen ser súper completas, podemos agregarle un toque personal preparando pastitas untables o dips, algún paté o salsa tipo guacamole para que resulte aún más atractiva.

Alternativas veganas, vegetarianas e incluso gluten free siempre conviene tener en cuenta, sobre todo ahora que estas tendencias de consumo tienen tantos adeptos. Parte de la idea de ser buen anfitrión consiste en conocer los gustos de nuestros invitados.

Los vegetales, dependiendo de la estación en la que nos encontremos siempre son grandes aliados: podemos sumar cazuelas con porotos a la provenzal, o repollitos de Bruselas salteados con ajo, o espárragos grillados junto con bastones de zanahorias. Aquí la clave es aprovechar lo que nos ofrezca el mercado fresco y en abundancia.

El hummus u otras alternativas de pastas untables también pueden ser de la partida. Se pueden comprar hechas, hay muy buenas ofertas en el mercado o se pueden hacer de forma sencilla en casa. Sumar pequeñas albondiguitas de legumbres o de carne también resulta una alternativa sencilla y rica.

Para acompañar las salazones y los embutidos, siempre es buen recurso sumar pickles. Son sabores que combinan muy bien y se benefician mutuamente. Podemos agregar pepinitos agridulces, o mini cebollitas, incluso sumar rodajas de rabanitos en vinagre y azúcar. Los pepinos frescos en rodajas, al igual que los tomates, también son buena compañía de las salazones.

A los quesos podemos agregarle frutas desecadas como las ciruelas pasas, o los damascos que son de las combinaciones más clásicas y ricas que nos ofrece la culinaria de todos los tiempos. También podemos armar una pequeña cazuela con algún queso picantito de pasta dura cortado en cubos y sumergirlo en miel, la mezcla es perfecta.

Con una buena picada y con algunos pequeños trucos podemos ser grandes anfitriones, solo requiere que disfrutemos el proceso.